Parece haber sido develado el motivo por el que construyeron a Machu Picchu en un lugar tan inhóspito

Resulta más accesible comprar una joya de la marca Tous, que llegar de manera sencilla al distante y misterioso Machu Picchu. Pero tal parece que ya se ha encontrado la razón para tal distancia de la urbe. 

Recientemente se llevó a cabo un estudio donde se desvela que esta civilización que se desarrolló mucho antes de la llegada de Colón al continente tenía un conocimiento con bases para levantar de manera enigmática dicha ciudad a unos 2.400 metros sobre el nivel del mar. Y aunque en la actualidad son bastante las limitaciones que se han impuesto para acceder a tal maravilla, las investigaciones y conservación siguen su curso. 

Machu Picchu se erige en mitad del Valle Sagrado de los Incas, su altitud  alcanza unos 2.430 metros sobre el nivel del mar y fue construida hace ya más de cinco siglos y pese a su intrincada ubicación, fue descubierta, sin dejar hasta ahora de intrigar al gran número de investigadores que ha transitado sus tierras. 

¿Por qué allí? 

Se cree que la razón puede yacer bajo tierra, según se señala en la página web IFLScience, ello surge a raíz del encuentro anual de la Sociedad Geológica de América llevada a cabo en la ciudad de Arizona, Estados Unidos. Donde sostienen que la localización de Machu Picchu de ninguna manera se trata de una coincidencia. 

Y ello se sostiene en la ideas de que les habría sido de gran dificultad a los incas la construcción de tan impetuosa infraestructura en las alturas de la Cordillera Oriental, es decir, Los Andes y a 2.400 metros sobre el nivel del mar, si dicho sustrato no se hubiese encontrado fracturado. O sea, el enclave fue seleccionado debido exactamente a sus fallas geológicas.

Diversas técnicas empleadas como el análisis geoarqueológico y la imagen satelital han servido para desvelar los indicios de que la ciudad de Machu Picchu se encuentra construida sobre la intersección de una red de diferentes fracturas y fallas; algunas de ellas cuentan con al menos 8 millones de años, justo para el momento en el que se formaron las montañas de los Andes centrales.

Dichas fallas se disponen en sentido noreste-suroeste, mientras que otras tienden a ir de noroeste a sureste, lo que forma una especie de X, y en el centro de todo, Machu Picchu. Los distintos análisis arrojan que tanto los sectores urbanos de la ciudadela sagrada, como los campos de agricultura que la rodean, fueron construidos siguiendo la misma orientación que dictan las fallas. 

Tras los terremotos, dichas fallas le brindaban a los inca gran cantidad de rocas fracturadas, por lo que era posible construir ciudades en altos niveles topográficos, según señala el estudio. Además cabe destacar que también se trató de una cuestión de estrategia con el fin de salvaguardarse de los posibles peligros geológicos ya que desde entonces era bien conocido que Perú se levanta como una región activamente sísmica.