The Bright se hace fuerte
Jul.05, 2011 | Música | 0 comentarios
por Aina Torres
The Bright ha entrado en 2011 pisando fuerte en los escenarios. Desde el lanzamiento de su disco en el mes de marzo, este grupo leonés formado por Myriam Gutiérrez (voz y guitarra acústica) y Aníbal Sánchez (guitarra), y bajo el paraguas del sello Subterfuge, han recorrido y siguen recorriendo la geografía española presentando su LP “Sountrack for a winter’s tale”.
Escenarios de León, el hard-rock de la banda de Aníbal y el folk-rock de Olwen de Myriam se cruzan en El Gran Café. “No habíamos hablado ni una palabra y ya estábamos tocando juntos una canción de Dylan. Por aquel entonces, el primer grupo de Miryam (Olwen) se acababa de disolver y ella empezaba a preparar un proyecto en solitario. Yo fui colaborando gradualmente. En sus primeros conciertos solía subir y tocar con ella un par de canciones. La cosa fue creciendo hasta que ya preparábamos todo el material juntos y escribíamos las canciones entre los dos”, recuerda Aníbal.
¿Cómo ha sido vuestra trayectoria musical por separado?
Aníbal: antes de The Bright estuve en varios proyectos muy dispares e interesantes, como Backliners, una banda de rock and roll setentero, muy stoniana, o Lester & The Bangs, donde nos tiraba más la new wave o el power-pop. También colaboré con Arsel Randez, un crooner de León muy en la línea de Tom Waits o Nick Cave, con un estilo muy original.
Myriam: Olwen tuvo una larga vida, con muchos cambios de formación, aunque en León llegamos a tocar bastante y grabamos una maqueta. Hacíamos una especie de folk-rock, con muchas influencias de la música celta.
Este cruce de estilos de Aníbal y Myriam se consolida perfectamente en el disco. La guitarra acústica de la vocalista queda en un segundo plano, mientras el protagonismo es de la guitarra de Aníbal y de la voz de Myriam. El single “Your private garden” es un ejemplo de la fusión de dos estilos que dan lugar a esta banda de folk-rock.

Volvamos nuevamente atrás. A la historia de The Bright, que empezó con Bright Baby Blues, el proyecto en solitario de Myriam en el que Aníbal colaboraba. ¿A qué se debe el cambio de nombre? “Era un nombre bonito y evocador para una chica en solitario”, dice Myriam, “pero cuando decidimos formar un dúo el mismo nombre nos chocaba un poco, así que jugando un poco con él llegamos a The Bright”. Por otra parte, “es un nombre muy directo y refleja muy bien nuestro sonido, la calidez de la voz de Miryam y lo que intentamos transmitir con nuestra música”, aclara Aníbal.
Y aparece Subterfuge. ¿Ha sido complicado conseguir que una discográfica como Subterfuge apostara por vosotros? La verdad es que fue algo tan sencillo que a la gente le parece hasta raro: entraron en nuestro Myspace, les gustó lo que escucharon y empezaron a hablar con nosotros. En unos meses teníamos un contrato firmado.
Un contrato firmado y un EP homónimo en la calle. De este trabajo se han conservado dos canciones en el largo de The Bright: “Odd towns” y “coffee & wine”. ¿Cómo habéis vivido la grabación del disco? “Antes de empezar la grabación, estuvimos con Juan Marigorta, nuestro productor, hablando sobre los sonidos y estilos que nos gustaría incluir en el disco, teníamos muy claro lo que queríamos y sabíamos que él era la persona perfecta para el trabajo. Además los tres nos entendemos a la perfección, llevamos bastantes años colaborando y tocando juntos, ya sea en The Bright o en otros proyectos en los que hemos coincidido. De Juan todo lo que te digamos es poco, en León es el mejor y con mucha diferencia. Todos los instrumentos los tocamos entre los tres, salvo los arreglos de violín, obra de nuestro amigo David Franco, que además es un músico increíble. Lo más destacable de la grabación quizás fue la ausencia de presión, se trataba de un proceso creativo entre amigos en el que todos aportábamos por igual y la confianza era absoluta”.
The Bright brilla con luz propia y con un estilo poco habitual en nuestro país. Muestra de ello es que ya han pasado por el Dcode y que tienen varias citas cerradas para los próximos meses: Lowcost festival, Sonorama o Sala Sol en Madrid. Para Aníbal este ritmo de presentación del LP supone que “el tiempo libre es una quimera, entre la música, los estudios y el trabajo se puede decir que no nos aburrimos. El otro día tratábamos de recordar la última vez que fuimos al cine y nos costó mucho trabajo. Pero que conste que estamos encantados”.
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