Sonorama 2010 – Crónica Jueves y viernes

Ago.18, 2010 | Música | 1 comentario

por Diego Rguez.

Si tengo que dar una nota a la última edición del Sonorama creo que opto por un ocho y medio (léase aquí la broma sutil). La verdad es que han sido tres días de calidad, en las que salvo pequeñas decepciones (The ettes, mayormente), el resto de conciertos han destacado por su calidad.

Del jueves sólo puedo hablar de Loquillo, ya que al resto o no llegué, o no quise asistir: Ya cité en su momento mi escepticismo ante la presencia de Mikel de la Riva y Shuarma, y no voy a repetirme. Una lástima el cambio de horario y día de Tachenko. Personalmente me dolió. Es complicado estar a las ocho en punto en Aranda. Según me comentaron amigos, Sergio y los suyos estaban bastante dolidos, porque les vieron cuatro gatos. Una lástima.Y más teniendo en cuanto que son unos pedazo de pan y no protestan nunca. Algo les escuché de fondo mientras montaba la tienda de campaña (sí, aquí servidor va a lo salvaje) y sonaron tan Tachenko como siempre. Sobre todo canciones de Os reís porque sois jóvenes. Lógico. A ver si en próximas ediciones me los tratan con más cariño.

De Soul-tellers y la Von Bismark nada que decir. No son de mi interés. Sorry.

Loquillo es caso aparte. Estrella principal del jueves, en el escenario Heineken, en canción y media ganó a todo el público a la causa, repasando toda su carrera en hora y poco de concierto, cerrando, cómo no, con Cadillac Solitario. He de reconocer que no pensaba que fuese a gustarme, pero tras unos días, veo que fue de lo mejorcito del festival.

Mal que el jueves tras Loquillo todo se desplazase al pueblo. Veinte minutos andando y luego Café Central abarrotado. Demasiada gente.

Viernes. Francisco Nixon, Ricardo Vicente y The new Raemon geniales. Los dos primeros cada día están más sincronizados e incluso Nixon le da mucha más cancha de la que en un principio se debería suponer, llevando la voz cantante en muchas ocasiones. Grande las versiones (si se puede decir versiones, claro) de Amor bajo cero y Adoro las pijas de mi ciudad de La Costa Brava.

Por su parte, escuchar a Ramón Rodríguez cantando Tú, Garfunkel ya vale pagar los 50 euros del sonopack. Su proyecto cada vez es más sólido. Se acompañó de Miguel Rivera para delicia del público, cosa que volverá a ocurrir, por cierto, el 11 y 12 de septiembre en la Heliogabal de Barcelona. Siete euros la entrada.

No me preguntéis qué tal Klaus&Kinski porque no lo sé. Sí. Soy un lerdo. Media mañana del viernes y ya me había perdido dos de los grupos que esperaba con más ganas. Tampoco he podido hablar con nadie sobre los murcianos, así que expediente sin resolver.

Por la tarde, a sudar bailando. Zenttric también habían cambiado del jueves al viernes, pero casi mejor. Pese a unos inicios titubeantes, con algunos gorgojillos por parte de Gutxi Bibang, fueron ganándose poco al público y al sonar Sólo quiero bailar estábamos todos entregados. De ahí pasamos a L.A. que han sido, para mí, sin duda alguna, lo mejor del festival. Mucho más potentes que en el disco, su sonido fue muy intenso, muy rock, acabando con una versión de Wicked game de Chris Isaak espectacular. Tampoco soy muy objetivo, lo sé.

A The right ons les tenía ganas, tras ser la sorpresa de la edición de 2008. Pero lamentablemente tampoco les presté mucha atención. Uno se movió y tal, pero estaba más por la labor del lúpulo de cerveza., descansado de los cincuenta minutos bailando con L.A. Qué le vamos a hacer. La carne es débil.

The pains of being pure at heart. Pues no sé qué deciros, la verdad. Me sonaron muy unicordes, planos a veces. Esperaba más. Quizás es que las expectativas eran altas. No los había visto en concierto aún, y tras tantas críticas positivas, uno se había puesto el listón alto. Repasaron su disco debut, con el momento álgido en Young adult friction.

Standstill fueron también de lo mejorcito del viernes. Muy sólidos en la presentación de Adelante Bonaparte. Quizás no son grupo para las diez de la noche -personalmente hubiera puesto a Love of lesbian a esas horas-, pero mostraron muy buenas artes. Tras ellos, The sounds, con una Maja Ivarsson enseñando cacha que hizo las delicias del público, teniendo en cuenta que hacía un frío del copón (yo iba con camiseta y cardigan y me estaba muriendo de frío).

Nudozurdo apenas tuvieron tiempo para más. Soy muy malo con los tracklist, pero dudo que cantasen más de cinco o seis canciones. Una lástima. Genial El hijo de dios. Mola un huevo y parte del otro.

Y llegó el momento Planetas. Ay mis granadinos. Los Curro Romero de la música indie, que lo mismo se salen que lo mismo es para tirarles huevos. Optaron por aburrir al público en la primera parte de su concierto con canciones de Una ópera egipcia para pasar luego a los grandes éxitos: Santos que yo te pinté, Alegrías del incendio, Pesadilla en el parque de atracciones y Un buen día, en la que parece que ya han decidido cambiar “Y Mendieta ha marcado un gol realmente increíble” por “E Iniesta…” Guiño guapo.

No me preguntéis por Estereotypo. Lo siento. Yo estaba apagado o fuera de cobertura en esos momentos. Por Love of lesbian sí, por supuesto. Un recorrido por 1999 con un público completamente entregado (lo del fenómeno seguidor de LOL es un caso para estudiar, la de gente que pueden mover Santi Balmes y los suyos). Al sonar Club de fans de John Boy creo que hubo orgasmo colectivo. Creo. Pese a todo, sigo insistiendo en que LOL no me termina de convencer en directo. Cambian demasiado los ritmos de sus canciones, disminuyéndolo o alargándolo según convenga, lo que no me hace disfrutar tanto. Pero para gustos los colores y los condones de sabores, por supuesto.

Y mi viernes terminó ahí. Sé de gente que acabó a las cinco de la mañana dándolo todo en las carpas, pero yo soy un chico más recatado.

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Comentarios

Antes que tú dijeron
(y la fama no les importaba entonces)...

  • 18/08/2010

    Ultrasónica dijo:

    No es por desmerecer, pero que sea Loquillo quien sorprenda gratamente en un festival como éste, es para hacérselo mirar. Al resto de grupos, me refiero.