Low Cost Festival 2010 – Resumen día 2
Jul.27, 2010 | Música | 0 comentarios
por Javier Urzainqui
La noche prometía, unos cuantos gallitos se disputaban el trono de rey del festival, hasta que llegaron Brian Molko y los suyos y echaron la Plaza de Toros de Benidorm abajo. Esta es la crónica de ese día.
Empezaba la jornada con Montevideo en el escenario grande, su pop inmaculado gustó a todos los que allí se congregaron y no entendieron porqué tocaron dos veces en un mismo concierto “Orillas Plutonianas“, por lo demás, muy bien.
Les siguieron Lori Meyers, los granadinos (que invadieron este año el festival) defendían Cuando el destino nos alcance, estuvieron cumbre, con un sonido inmaculado y otra mención al mundial de futbol (como ya hicieran Los Planetas el día anterior) coreando con el público el nombre de Iniesta.
Brillaron sus hits de siempre y “Enhorabuena eres el que tiene más” con el que cerraron antes de su mítica “Viaje de estudios“.
Mandarinos, ¿nacen o se hacen?
El plato fuerte de la jornada, llegaría después, Placebo entraban de blanco nuclear al escenario y Brian, no sin cierta gracia, se presentaban con un notable castellano ante “pendejos y pendejas” como “una banda de rrrrock“.
Numerosas canciones de su primer disco, “The bitter end“, una versión de Nirvana y singles de su último disco hicieron las delicias del público que les ovacionaron varias veces.
Brillaron “Meds“,con Molko demostrando porqué es uno de los mejores vocalistas del momento, y “Taste in men” con el que cerraron el concierto, de hora y media de duración, dejando a los asistentes con ganas de más (y sin tocar “Pure morning“, ¡leñe!)
Tras un maratón en la Plaza de Toros, se desplazaba el interés al escenario Xti, allí (tras el siempre grande Iván Ferreriro) esperaba a los asistentes un espectáculo digno de ver, Adam Green se sacaba partido al máximo. Dándolo todo, no sin ciertos eflúvios etílicos, cerraba con una versión descacharrante de “Jessica Simpson“. Después cerrarían el festival los 1990′s, con un concierto de garantías y un público que se dividió entre ellos y Vive La Fête (estos últimos con un gran despliegue de luz y sonido).
Se bajaba el telón a tres días de buena música, bailes y buena gente divirtiéndose sin hacer daño a nadie. El balance final es positivo, el Parque de L’Aiguera es un buen sitio donde ver conciertos y descansar, si se mantiene la confianza y el apoyo a este festival nos puede dar muchas alegrías.
Los reportajes de estos tres días no podían haber sido posibles sin Nuria y sus estupendas fotos. Gracias, por eso y por todo.







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