DCODE, día II. Quiero más moscas en mi panal de miel…
Jun.28, 2011 | Música | 3 comentarios
por Bea Pola
La frase no es mía, es de Pelle Almqvist, alma de The Hives, quienes nos dieron el sábado en el festival DCODE la gran sorpresa del día y diría que de todo el evento. Los hermanos suecos y su banda aparecieron vestidos con frac y chistera, lo que con el calor que hacía en Madrid en esta primera edición del DCODE no fue nada despreciable.
Pero remontémonos al principio del sábado antes de llegar al momento en el que me convierto en una mosca más chupando miel.
No llegué a Manel, lo reconozco, a la revelación indie de la temporada, entre otras cosas porque ya les he visto dos veces y porque además, la amenaza de la insolación caía sobre mí sólo de pensar en el recinto decodero. Se dice se comenta que Arnau, batería de Manel se puso en determinado momento amarillo, o blanco, según las versiones y que por poco alguien grita entre el público eso de: ¿Hay algún médico en la hierba-polvo?.
Logré llegar entera al escenario Eastpack-Mondo Sonoro, donde esperamos un buen rato a la chilena Javiera Mena. Al fin, pequeña como es (como el escenario que le asignaron), Mena salió con toda la energía del mundo. Nos dio las gracias a los que estuvimos en Barcelona viéndola en el Primavera Sound, donde éramos cuatro gatos y algún que otro despistado. En el DCODE fue algo parecido: reunión en petit comité para ver la divertida propuesta de una chica que si bien no tiene una voz espectacular ni una gran afinación, sí consigue que sus conciertos sean muy muy divertidos. Locura electrónica cuando llegaron “Hasta la Verdad” y regusto a Festival de San Remo cuando al final interpretó “Yo no te Pido la Luna”.
Que Javiera Mena comenzara con retraso tuvo como consecuencia que llegáramos a The Vaccines cuando ya habían empezado. Impresionante que un grupo que tiene apenas un año de vida sonara como sonó. Impecables los londinenses, enérgicos, con beats de The Jesus and Mary Chain y Los Ramones, el aire retro de los White Lies y la pandereta sufera de los Beach Boys. Refrescantes hasta decir basta sobre todo cuando interpretaron “If You Wanna”. Top five del festival, me atrevería a decir.
Y llegó el gran momento. Podías desconocer por completo el repertorio de The Hives, podías intentar ignorarles, pero los suecos se encargaron de que ninguno de los que estuvimos en su concierto saliéramos igual de limpios que entramos. Saltar, gritar, empujar como un punk trasnochado….todo estuvo permitido en el concierto de The HIves.
Actitud rockera cien por cien, reconozco que aunque no son el tipo de música que me pongo normalmente en casa, disfruté muchísimo. ¿Qué hacían un grupo de suecos cantando con frac y chistera? ¿Por qué no pude parar de gritar y aullar en “Hate I Told You So”? Misterios de los grandes grupos, y sin duda The Hives lo son. No sólo nos hicieron bailar hasta dejar pelado el césped del Recinto Cantarranas, sino que consiguieron que todo el público se sentara a la vez. Y el que no hacía lo que Pelle Almqvist quería, era reprendido:
-“Eh, que os veo, sentaos de una vez –“ nos increpaba Pelle. También lo intentó con el español: -“Somos mejor banda rock del mundo”. Y hasta increpó a los acérrimos que ya esperaban a The Ting Tings en el escenario de al lado:
-“Venid aquí, seguid el sonido de mi voz. Quiero más moscas en mi panal de miel”.
Divertidos, punks, macarras disfrazados de frac. Un auténtico acierto del DCODE. Yo diría de hecho: el acierto del DCODE.
Terminados The Hives nos fuimos a ver a The Ting Tings. Eso sí, de lejos y mientras hacía cola en el baño. Por supuesto, me perdí medio concierto. ¿Cómo es posible que hubiera tan poco baño para tanta gente? Ejem, ejem.
Con los Ting Tings un poco desencantada. ¿Cómo puede ser que Katie White y acompañante sigan viviendo de las rentas del Great DJ? Actualizarse o morir….ésa es la cuestión….
Llegó la hora de Kasabian. ¿A alguien más le recuerda Tom Meighan a un cruce entre Robbie Williams y Liam Gallagher (caras parecidas, indiferencia ante el público parecida, chaqueta vaquera y gafas de sol redondas?
¿Alguien les puede decir a los Kasabian que el rollo Madchester ya tuvo su época y que la actitud de chico malo ya pasó de moda? Aunque el concierto no me pareció ni tan mal, Kasabian son el tipo de grupo que puede atraer a un público guiri-hooliganero con el peligro que ello conlleva y el riesgo de convertirse en cierto tipo de festival en el que el plato típico acaba siendo la paella fría (aunque la tortilla fría congelada se convirtiera en el plato típico del DCODE, segundo ejem, ejem).
El concierto de The Sounds no puedo comentarlo porque no lo vi. Así que paso palabra hasta llegar a Crystal Castles. Se suponía que eran “el grupo”, y…sinceramente…¿Alice Glass no tiene voz un poco de gato y unos ademanes de esquizofrénica tipo Ian Curtis pero sin la mitad de talento? Bien para terminar el festival si lo que te gusta es la electrónica y nunca has visto a un tío con capucha encima del escenario (¿hola? Unos tal Daft Punk llevaban corazas metálicas y la cosa tenía algo más de chicha). Nada nuevo bajo el sol salvo una chica dicen que mona al frente de un grupo electrónico que genera cierto desasosiego.
Resumiendo: lo mejor de la segunda jornada: The Hives, lo peor: el polvo del Recinto Cantarranas, los mocos negros al día siguiente, un baño estilo mosqueteros (uno para todos….o casi) y los bocadillos (bueno el sábado no, que me los llevé puestos de casa).
Si el DCODE sobrevive al año que viene (y esperemos que sí porque Madrid se merece un buen festival) yo por mi parte espero :más grupos a la altura de The Hive, más baños, menos polvo, más luz a la salida del recinto para no temer que te asalten entre los árboles, mejor señalización y organización para acreditaciones y pulseras y menos cubitos de hielo con sabor a tortilla de patata, sobre todo teniendo a un gigante como Live Nation detrás.
Gracias, DCODE.
28/06/2011
“Si el Dcode sobrevive el año que viene….” pagarás.
29/06/2011
de acuerdísimo en todo! nunca había visto a the Hives ni tampoco los suelo escuchar y casi me da algo de tanto saltar y gritar. Y decepción total con Crystal Castles, uff esa voz…espero que el Dcode sobreviva!
5/07/2011
patética crónica, egocéntrica “no vi a Manel porque ya les había visto 2 veces” (qué profesional), “Javiera Mena nos dio las gracias a los que estuvimos en Barcelona” (cuánto viajas, qué guay eres), falta de respeto hacia los grupos que no entiendes (Crystal Castles), en fin… lamentable.