El cine como arte para la ampliación del conocimiento artístico

Sin que podamos notarlo, el cine, el arte y la cultura se mantienen en constante interrelación. Desde que tuvo sus inicios el cine, sus influencias y relaciones con el arte se han podido constatar. Pero con el transcurrir del tiempo, el cine se nos presenta como una herramienta que cuenta con gran poder persuasivo, pero también educativo. En tal sentido, el séptimo arte ha venido funcionando como un complemento educativo dentro del contexto del aprendizaje de determinados periodos, autores y obras. En pocas palabras, el cine ha resultado tan importante para el mundo, como contratar electricidad dentro de cualquier entorno en la actualidad.

El cine se sustenta en el arte, y este arte en el movimiento, sobre todo cuando este se inspira en algún periodo imaginado, donde pueden agruparse las grandezas, los vicios y las virtudes de los artistas que se han convertido en los más controvertidos de la historia moderna, pero también el cine muestra aquellos otros temas que son afines con el estudio de la Historia del Arte. En tal sentido, se ha desarrollado gran relevancia cuando se trata de la compilación de películas que, de alguna manera tratan la vida, obra o quizás un periodo histórico que pueda ser empleado para alcanzar una ampliación de los contenidos y de los aprendizajes.

El cine vinculado al arte

En las últimas décadas del siglo XIX y al principio del XX, es cuando el cine se hace presente, pero en pocas décadas pasó a ser un medio de expresión que poseía sus características propias, y no es hasta mediados del siglo XX que este se convertiría en uno de los medios más destacados cuando se trataba de entretenimiento y diversión de las masas. El cine logró desarrollarse gracias a tres importantes factores, es decir, el científico y su investigación de los medios y las herramientas propias de lo fílmico. Pero además , para su creador quien solo visionaba la historia para convertirla en imagen y en movimiento. Pero todo ello no era nada sin el hombre de negocios, el cual se encargaba de aportar el capital suficiente para la investigación y la producción del filme.

Cada uno de estos factores se encargó de contribuir con su configuración, por lo que cada década se fue precisando su fisonomía y estética, mientras se reforzaba su poder, ese poder persuasivo que lo llevó a popularizarse y ganar adeptos a fin de que se pudiera gestar la gran industria, para convertirse en una de las mayores del momento, con un crecimiento y expansión impensable en sus comienzos. Desde que comenzó hasta ahora, la imagen cinematográfica ha ido evolucionando, y se podría decir que casi a la par de los gustos y las modas que se han implantado en la sociedad de los siglos XX y XXI, inspirándose en las sociedades, sus preocupaciones, las personas, los mitos y las leyendas. En tal sentido, realizar un estudio de las relaciones del arte y del cine a lo largo de un siglo se convierte en objeto de estudio de distintas disciplinas humanistas.

En el transcurso de la segunda mitad del siglo XX, el cine se ha venido imponiendo como una de las manifestaciones visuales más complejas y completas, por lo que se ha convertido en una de las expresiones más relevantes de nuestra cultura y uno de los medios más consumidos por las sociedades modernas del mundo globalizado.