Conocerás al hombre de tus sueños

Sep.02, 2010 | Cine | 1 comentario

por Diego Rguez.

Ésta no va a ser una crítica distinta. No espéreis encontrar aquí la panacea y la respuesta definitiva a vuestras dudas sobre Conocerás al hombre de tus sueños. Es más, voy a empezar como seguro empiezan un ochenta por ciento de las críticas que hayáis leído por ahí: Mantener el ritmo endiablado de una película al año es imposible, y en esta ocasión, Woody Allen no supera la media esperada.

Ya lo he dicho. A partir de ahora ya puedo decir lo que me venga en gana. Es más, podemos continuar con una confesión: yo no he terminado nunca de ver Vicky Cristina Barcelona, y en cambio me encanta Si la cosa funciona, así que ya podéis haceros a la idea de qué tipo de seguidor soy del maestro neoyorquino. A mí me gusta el Woody Allen corrosivo, incisivo, el de la broma puñetera, más que el que se dedica a intentar describir con quirúrgica exactitud el drama de las relaciones sociales.

Conocerás al hombre de tus sueños va por este camino, por el de describir cómo funcionan los mecanismos de una familia londinense en la que cada uno de sus miembros se encuentra en una encrucijada de caminos: El padre al que le sobreviene la crisis de los cincuenta demasiado tarde, la esposa abandonada que no sabe qué hacer ni a quién acudir, la hija que ve cómo su vida se estanca sin remedio, el marido que trata de ser lo que no puede ser…

El punto de partida, en realidad, es muy bueno: Cuatro personajes fundamentales con vínculos entre ellos en los que guardar las formas y la compostura y por otro lado sus particulares miseras, esas que tratan de ocultar y que Allen sabe describir con tanta exactitud. Pese a poder pensar que las situaciones cómicas e hilarantes van a sucederse una tras otra, no es así: no estamos ante una comida, si no ante un drama mordaz y pesimista, algo a lo que el director comienza a habituarnos últimamente.

¿El problema? Que todo da la sensación de ocurrir de manera muy lineal, muy porque sí, haciendo que Conocerás al hombre de tus sueños sea una película muy previsible. Es más, un final abrupto, incluso inesperado -en cuanto al momento en que tiene lugar- deja más regusto amargo, si cabe. Lástima que en este guión tedioso se pierdan las cuatro interpretaciones principales, con una Gemma Jones que es, sin duda, lo mejor de la película. No le van a la zaga Josh Brolin en su papel de pusilánime intento de escritor, o Naomi Watts. Un poco atrás se queda Anthony Hopkins, pero ésto no es Renault Ocasión.

En definitiva, este año Woody Allen tiene que estudiar un poco más para sacar mejor nota el año siguiente. Como es él, no se lo tendremos muy en cuenta.

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Comentarios

Antes que tú dijeron
(y la fama no les importaba entonces)...

  • 6/09/2010

    Conway dijo:

    Yo salí del cine muy satisfecho. Está claro que el mejor Allen ya no existe, es sólo un recuerdo. En quince años ha hecho una sola gran película. Y ésta, pese a todos sus defectos, está bastante por encima de la media de sus últimos trabajos y a años luz de, por ejemplo, Vicky Cristina Barcelona o Melinda y Melinda.